Manifiesta a tus hijos tu ternura, amparando a quienes hoy, te invocan de todo corazón. Socórrenos en nuestras necesidades, consuélanos en nuestra aflicción. Danos el auxilio de tu ayuda para salir del pecado. Y alcánzanos del Señor el perdón de las muchas culpas, con que hemos ofendido a tu Hijo Jesucristo.